Anima una et cor unum in Deum


Que fecha tan especial la que tenemos encima: La Navidad!!

Por todos lados vemos a las personas haciendo compras, preparando regalos, planificando qué van a comer ese día, dónde lo pasarán o qué ropa usarán. Incluso muchos, con la mejor intención, se enfocan en el Pesebre, el Arbolito, los villancicos. Todo esto está muy bien, sin embargo no es el verdadero sentido de la Navidad. Para que sea Navidad sólo hace falta una sola cosa.

La palabra Navidad viene del latín Nativitas, que significa Nacimiento y se refiere al Nacimiento del Niño Jesús en aquel precario Portal de Belén hace ya 2020 años. Ese pequeñito que vino al mundo en un lugar que pocos o ninguno elegiría para nacer. No importa si usted es creyente o no, ese Nacimiento marcó y dividió la historia en dos, antes y después de Cristo. Hasta los ateos saben que ese es un día muy importante. La sociedad mundial se paraliza ese día. Si, algunos se desbocan o se pierden en el consumismo, las borracheras, los excesos o las comilonas. Pero todos de una u otra manera reconocen la importancia de ese Nacimiento, porque un niño es señal de pureza, de inocencia, de genuinidad, de alegrías, de que todo es posible si creemos.

Y es que Jesús vino a traer la Buena Nueva, a llenar al mundo entero de esperanza, a decirnos que todos y cada uno de nosotros somos Belén, que no importa por la situación que estemos pasando, enfermedad, soledad, presión económica, incluso esta pandemia que está afectando al planeta entero, EL, DIOS, va a seguir naciendo para todos y cada uno de nosotros y sólo espera que le podamos hacer un rinconcito, aunque sea uno pequeño, en nuestros corazones, él se encargará del resto.

Si Dios viene y nace cada año, no por una rutina comercial, ni gastronómica, ni social, sino que lo hace para manifestarnos su inmenso AMOR.

Así que no desfallezcamos, esta Navidad va a ser diferente, como negarlo, con mascarillas incluidas y tal vez con menos familiares o amigos para compartir, pero donde quiera que estemos ese día, alcemos la mirada al cielo, digamos una oración, demos gracias, contemos nuestras Bendiciones y dejémonos guiar por esa Estrella brillante, y reconozcamos que esa noche, la noche más importante del año, Jesús ha vuelto a nacer para cambiarnos la vida a todos. Porque para celebrar la Navidad solo se necesita dejar nacer al Niño Dios en tu corazón!!

Feliz Navidad! Saludos!

- Juan Enrique Biaggini

y Alba Arrieche de Biaggini

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